domingo, 18 de septiembre de 2016

Nos faltó una vuelta

Ricciardo presionó a Rosberg en los giros finales y amenazó su victoria (FOTO:www.gpudpate.net)

Singapur, la carrera nocturna por excelencia. Esa que pone cada año a prueba la resistencia física de los pilotos y mecánica de los monoplazas, esa en la que hay apuestas de cuántos safety car saldrán aunque en esta ocasión únicamente hemos tenido el de la salida por el choque entre Hulkenberg y Sainz en el que nuevo Max Verstappen vuelve a estar en el ojo del huracán. Aquí, de nuevo la organización volvió a fallar ante lo inadmisible de ver a un mecánico jugándose el bigote para retirar restos del Force India habiendo dado Charlie Whiting una temeraria bandera verde a la vez que en otras ocasiones nos priva de pruebas en lluvia.

Prueba sobre raíles en general. Vettel no se despeinaba para remontar, Alonso ponía al Mclaren una vez más en un sitio más alto que la mecánica le permite y nos divertíamos con la pelea entre Verstappen y el renacido Kvyat. Ahí había algo más que puntos en juego, el honor pesaba en demasía para un ruso que en su buen hacer, anteponía sus intereses y un posible futuro contrato a los de ese equipo que en su momento le degradó y vilipendió destronándole a favor de Max. Muchos nos hemos congratulado por el bueno de Daniil, vengándose en plato frío de aquellos que le dieron patada.

Aún con la victoria de Mercedes, otra vez han sufrido con los frenos  en un trazado exigente y se veían obligados a ser conservadores así como a saber gestionar esta situación. Y “amarrateguis”  en exceso fueron los Ferrari, regalándole a Hamilton un podio que tenían en la mano.


Quién no pecó de conservadurismo precisamente fue Red Bull y en concreto Ricciardo. Carrerón para quitarse el sombrero del australiano, lanzándose a la victoria con un último stint de blandos levantándole dos y tres segundos por vuelta a Rosberg. En la última vuelta llegó, pero faltó otra para ese rebufo y observar pelea real por el triunfo final.  

jueves, 8 de septiembre de 2016

El nuevo rol de Jenson Button

Después de  dieciocho campañas en activo, Jenson Button aportará su experiencia a Mclaren desde el muro como piloto reserva (FOTO:www.marca.com/CET)

Corriente “Buttonista” o corriente “Vandoornista”. He ahí la cuestión que seguirá dividiendo a aficionados, periodistas, diversos miembros del paddock, etc.

La decisión de otorgar la alternativa a Stoffel Vandoorne no sorprende. Lleva muchos años dentro del programa de Mclaren demostrando su valía y sí, Fernando Alonso volverá a coincidir con un debutante dentro de la estructura de Woking, con el recuerdo de un Hamilton que iniciándose en 2007 se le subió a las barbas. ¿Será Vandoorne un nuevo némesis para el asturiano? En Fórmula 1 ya se le pudo evaluar en Barhein, cuando consiguió el primer punto para regocijo de Eric Boullier y el suyo propio batiendo a Jenson Button. Quién sabe si esta carrera le hizo ganar muchos enteros en la decisión final, sin meditar siquiera una cesión a equipo medio de la parrilla a efectos de fogueo.

Por el contrario, Button era un hombre experto, que aún podía dar mucho juego a otros equipos. Williams le pretendía como recambio de Felipe Massa y no hubiera sido un mal fichaje para Renault pudiendo ayudar mucho a equipos en vías de desarrollo.
Aún detrás de Fernando, Button nunca ha estado lejos de él y por tanto, nos sorprende que con ofertas sobre la mesa, decida permanecer con el galardón de campeón del mundo como piloto reserva y embajador para Woking. Un cargo que bien podría ostentar hoy Pedro de la Rosa si no hubiera errado en su momento al fichar por Ferrari.


Son varios motivos los que habrían hecho a Button tomar una decisión tan salomónica como la marcha precisamente de Mclaren de Emerson Fittipaldi para irse al equipo de su hermano Wilson. Pueden ser puramente monetarios por los emolumentos a percibir, o quizás confíe en un regreso para 2018 con un coche presumiblemente más competitivo si el asturiano opta por colgar el casco la próxima campaña. Sea como sea, se nos va un valor asiduo a la parrilla desde 1998, que tardó más de 130 carreras en ganar pero que en 2009 se proclamó campeón contra todo pronóstico. 

domingo, 4 de septiembre de 2016

Rosberg, al merme

Dos puntos separan a Hamilton y Rosberg. La victoria del alemán en suelo italiano pone de nuevo todo al rojo vivo (FOTO:www.gpudate.net)

Monza no nos ha brindado grandes emociones, por lo cual, las noticias que vuelan con respecto a la próxima campaña han abarcado el espectro mediático. Desde el anuncio de retirada de Felipe Massa a la confirmación de Stoffel Vandoorne como piloto oficial de Mclaren en 2017 pasando Button a un sorprendente rol de piloto reserva.

Tras purgar en Spa, Hamilton volvía por sus fueros fundiendo a Rosberg en calificación. Pero una mala salida del británico le obligaba de nuevo a adoptar una aptitud de minimizar daños, agotando hasta el momento los comodines que tenía ya que Rosberg se le ha colocado a dos puntos.
Lo único que ha jugado a favor de Hamilton ha sido la estrategia, muy sencilla para los Mercedes. Tenían ritmo similar e incluso mejor con compuestos más duros que los Ferrari, por lo que apostando por una parada, era cuestión de tiempo que Hamilton pudiera remontar hasta el segundo lugar.

Monza, cuya belleza de la parabólica es incuestionable aún con escapatoria de asfalto, no nos ha dejado grandes derrotados en pista a excepción de unos Palmer, Gutiérrez y Kvyat que comienzan a comprometerse muy seriamente su permanencia en la Fórmula 1. Por otro lado, aunque lenta es la progresión de Mclaren, Fernando Alonso se puede dar el gustazo de hacer la vuelta rápida aunque su equipo falle en algo tan elemental como el semáforo de boxes.


Superado el esperado golpe para los de Maranello en su propio territorio y entre bengalas rojas, toca llegar a un pequeño descanso antes de afrontar el Gran Premio de Singapur, ese que pone a prueba la resistencia de los pilotos y en el que podríamos ver debutar a Pierre Gasly con Toro Rosso.

sábado, 13 de agosto de 2016

Equipo modesto con una alineación prometedora

Esteban Ocon completando un test con Mercedes durante la presente temporada. (FOTO:www.f1fanatic.co.uk)

Se acabó el dinero llegado desde Indonesia para mantener a Rio Haryanto en la Fórmula 1 y con ello, el primer piloto de dicha nacionalidad en la máxima categoría del automovilismo pone fin a su aventura como titular. Aunque Manor le mantiene como piloto reserva sin saber el tiempo que durará en esta situación, dado que desde su país natal ya hablan de promesas incumplidas y eso es algo que podría no sentar bien al equipo ruso y tirar de otro contendiente con cartera para ocupar su nuevo rol de piloto reserva.

Haryanto se marcha con la asignatura pendiente de mejorar los domingos, ya que a una vuelta ha demostrado que puede toser a Werhlein. En resumidas cuentas, podemos hablar de él como un piloto que ha superado las expectativas depositadas a tenor de verse en GP2 como un competidor normal, en el pelotón de los mortales luchando por algunas victorias faltándole un punch para ser campeón.

Para sustituir al indonesio llega Esteban Ocon. Una sorpresa si contamos con que el nombre que siempre sonó con más fuerza en la estructura de Manor era el de Pastor Maldonado seguido de Stoffel Vandoorne. De esta manera, Ocon, con experiencia en tests y beneficiado de estar codo con codo tanto en Mercedes como en Renault,  se redimirá de un año discreto en DTM donde únicamente había logrado dos puntos. Una mancha que no emborrona un espectacular palmarés que empezó a fraguarse en Fórmula 3 europea, donde se hacía con el título batiendo a Max Verstappen con 20 podios, contando nueve de ellos como victoria. Un año después, dejaba el programa de Renault enrolándose en el de Mercedes y ahí repetía título pero en GP3 como Rookie.


Con esta nueva incorporación, no solo se monta Mercedes su equipo B de manera silenciosa. Sino que además, Werhlein tendrá que sudar más dentro del monoplaza y su lugar privilegiado dentro de la estructura de las balas plateadas se vería comprometida si el galo logra batirle. Sin duda, dentro de ese box y en pista se va a jugar algo más que el buen papel de superar al compañero y principal rival.  

martes, 2 de agosto de 2016

El por qué debemos decir "no" al halo


Imagen virtual de cómo un piloto negociaría la mítica subida de Eau Rouge con el halo

Los tests de Silverstone volvieron a sacar a escena el famoso halo protector que llevarán los monoplazas en el futuro. El mismo se pensaba introducir ya en 2017, pero las voces críticas han crecido provocando que se posponga para más adelante.

Son varios motivos los que desde aquí nos impulsan a oponernos al halo:

1)    La estética de los monoplazas empeoraría considerablemente y al espectador le dificultaría la visión del piloto, ya que el mismo es reconocido por su casco.

2)    La visibilidad del piloto mermaría muy considerablemente, y eso a casi 300 por hora es algo inadmisible. La visión de la pista ha de ser clara. Si no nos atrevemos a conducir en lluvia y nos tiramos infinidad de vueltas con el coche de seguridad hasta que el asfalto no está casi seco, ¿por qué introducir un elemento que obligaría a negociar un trazado tirando más de memoria y que impide la visibilidad total con el coche precedente incrementándose el riesgo a la hora de adelantar?

3)   Viendo su configuración, no sabemos si podría darse el caso de que un neumático con trayectoria englobada tras un accidente impactase en la cabeza del piloto. Pero no es nada descabellado sopesar que ese halo tampoco garantiza la anulación del riesgo de sufrir un accidente similar al de Felipe Massa en Hungría durante la temporada 2009, cuando una pieza suelta del Brawn de Rubens Barrichello impactó en su casco.


Dicho esto, el halo, aparte de entrañar un peligro sin poder visionar la pista con la debida nitidez, no aumenta la seguridad todo lo que debiera ante el riesgo de impactos. Y es por ello que deberían valorarse otras alternativas como el cubrir el cockpit como en los prototipos de Le Mans. Se diría que un Fórmula 1 perdería en esencia, pero ganaría en seguridad.

domingo, 31 de julio de 2016

Hamilton reforzado, Rosberg tocado

Rosberg luchó contra los Red Bull hasta la polémica maniobra con Max Verstappen. (FOTO: Official F1)

Qué largo se le va a hacer a Nico Rosberg el pequeño parón veraniego que nos viene por delante. La situación para él es la de un hombre contra las cuerdas, que ha visto como desde Mónaco, Hamilton le ha metido 62 puntos y sobra decir que le ha recuperado los 43 que le llegaron a distanciar del teutón.

La pole para Nico no era más que otro espejismo como el Húngaro. Si, falló en la salida y lo peor para él es que nunca encontró el ritmo óptimo. Red Bull iba un paso por delante y le leía las estrategias a la hora de pasar por boxes. Rosberg empezaba a ser un hombre víctima de su propia desesperación, y en la horquilla intentando el “sorpasso” a Verstappen, volvía a transgredir los límites del reglamento como ya hiciera con Hamilton en Austria. Algo que le costó cinco segundos de penalización y por ende perder sus opciones de subir al cajón.

La otra cara de la moneda es la de Lewis Hamilton, encontrado consigo mismo tras el primer tercio de campeonato. Está poniendo los cimientos para ser un cuádruple campeón del mundo y sus números empiezan a alcanzar a leyendas como Alain Prost. De nuevo, se ha marcado un paseo y en la casa de Rosberg para más inri.  

De Alemania sólo puede salir alguien más abatido que Rosberg. Hablamos de Daniil Kvyat, quién no pudo ocultar su bajo estado anímico al concluir la clasificatoria del sábado. No le están saliendo las cosas desde que fue bajado a Toro Rosso y Sainz le bate carrera a carrera. Entre bastidores, los rumores apuntan a un cese inminente del ruso siendo reemplazado por Pierre Gasly. En estas, toca lanzar un dardo a favor de Kvyat y pedir al equipo Toro Rosso que haga autocrítica porque la mayoría de cosas que le están sucediendo tienen índole mecánico. Pero viendo cómo se las gastan en los equipos llevados por Red Bull, dudamos que eso llegue a producirse e incluso podrían acusar a Sainz de bajo rendimiento a pesar de que en pista ha logrado enmendar lo que ha sido la enésima pifia en boxes que sufre.


En cuanto al resto del Gran Premio en sí, ya se ha podido corroborar que tres paradas era una estrategia más acertada, y todos han cumplido unos cánones muy parecidos a la hora de elegir compuestos salvo Esteban Gutiérrez, que intentando hacer algo diferente y aguantando más en pista de lo que debía, dilapidó sus opciones de puntuar por primera vez y de paso pega un paso atrás en su misión por convencer a los responsables de Haas para su renovación. 

jueves, 28 de julio de 2016

La doble bandera amarilla de Rosberg

Cámara Onboard en la que Rosberg pasa por el sector con doble bandera amarilla sin aminorar.

El periodo vacacional nos hace analizar con cierto retraso el Gran Premio de Hungría. Y si bien el mismo ha sido muy táctico en todas sus variantes, no podemos pasar por alto la pole más polémica en lo que llevamos de temporada.

La Q3 tocaba a su fin, Alonso, exprimiendo su Mclaren más de lo que el mismo coche puede dar, falla y trompea quedando al borde de la pista. Situación de doble bandera amarilla y perjuicio para aquellos que venían haciendo su vuelta rápida de calificación. Todos frenaron a su mínima expresión y tuvieron que conformarse con lo que probablemente no querían a sabiendas de que la pista iba mejorando a medida que se secaba.

Hemos dicho todos fueron perjudicados. Pero ya sabemos que ese todos exceptúa a uno que es Nico Rosberg. Que ante una situación de peligro, decidió no levantar y seguir en ritmo endiablado. Lo sorprendente no es la aptitud del bávaro aunque con ello se pusiera en grave riesgo a los demás contendientes e incluso comisarios que podrían estar trabajando. Sino que lo que nos deja con la boca abierta es la permisividad de aquellos que deben hacer cumplir el reglamento y que en otras ocasiones suprimen tiempos realizados por exceder milimétricamente los límites de la pista o con bandera amarilla simple.

La doble bandera amarilla es casi una bandera roja, poco menos que un Safety Car Virtual en la zona donde se produce la incidencia. Por ello, el piloto no sólo ha de levantar todo lo que pueda, sino que debe estar preparado a frenar totalmente su monoplaza si así fuera menester. Ni una cosa ni otra hizo Nico Rosberg con los riesgos para todos ya citados en el párrafo anterior.  


Peligroso precedente ha sentado esta situación y veremos cómo la enfoca una parrilla ante algo que más temprano que tarde volverá a ocurrir porque al fin y al cabo esto es F1. Lo cierto es que al menos, en carrera, hubo justicia divina y Hamilton no necesitó de “Hammertime”. Simplemente con tomar a Rosberg como su títere desde la salida jugando con los tiempos le valió para certificar una desventaja de 43 puntos o lo que es lo mismo, casi dos Grandes Premios de diferencia. Importante golpe en lo psicológico a Nico, que observa que con ambos en plena forma, Hamilton gana por goleada.