lunes, 16 de enero de 2017

Confirmaciones que cierran la parrilla

La primera imagen filtrada de Valtteri Bottas con los colores de Mercedes ha precipitado hasta tres anuncios.

Día en el que todo lo que restaba de cara a la formación de la temporada 2017 ha quedado finiquitado. Lo esperable ha ocurrido, Valtteri Bottas será piloto de Mercedes gracias a las negociaciones que se estaban llevando a cabo desde que Rosberg anunciara contra todo pronóstico su retirada.

El campeón de GP3 en 2011 saltaba a la titularidad de Williams en 2013 previo paso como probador del equipo de Grove. Desde entonces, supo exprimir el bólido cuando era competitivo y así ha sacado jugo a sus nueve pódiums a lo largo de estas cuatro temporadas. Ha sido capaz de poner en jaque a Felipe Massa y a la vez ha evidenciado carencias como los errores que le han privado de llevarse alguna pole.

Bottas es merecedor de ese volante, y con apoyos dentro de la estructura de Mercedes lo ha conseguido. El damnificado de esta decisión es Pascal Wehrlein. Un joven que también se había ganado esa gran oportunidad a pulso en su debut en la máxima categoría. Un punto con un equipo tan modesto como Manor habla maravillas de él, y si logra superar a un Haryanto que dio más de lo que se esperaba de él y un Ocon que es un diamante en bruto con títulos consecutivos de F3 cuasi duplicando los puntos de Max Verstappen y GP3 pues es señal de que hay manos. Unas manos que se conformarán con pilotar un Sauber cuya inyección económica debería darles un pequeño salto de calidad. Aún así, el teutón queda infravalorado por la marca que lleva años tutelándole y que no parece recordar que es el campeón más joven de la historia en el DTM.


La última pieza del puzle ha sido Felipe Massa,  descuelga el casco y no dejará huérfana a Brasil de representantes en el Gran Circo.  Ahora al bueno de Felipe le tocará devolvernos todos los abrazos y cariño que le brindamos por su retirada. Pero al fin y al cabo, también le honra el gesto de quitar una vez más tiempo a los suyos para ayudar a una escudería que no podía permitirse cargar todo el peso sobre el novato Lance Stroll.  

martes, 3 de enero de 2017

La última bala de Fernando Alonso

Si la tercera temporada consecutiva no es fructífera, Fernando Alonso podría no renovar con Mclaren y  mirar horizontes en otras categorías. (FOTO:www.quemandorueda.net).

La exitosa unión de Mclaren y Honda que tantos éxitos dio a Alain Prost y Ayrton Senna a finales de los 80 está muy lejos de repetirse. Yusuke Hasegawa, máximo responsable de Honda ha sido franco y se aparta de las continuas ventas de humo de Arai. “Mercedes es la referencia y a continuación, viene Ferrari. Renault es la tercera – probablemente aluda a Red Bull- y todavía  muy lejos, por detrás, está Honda”. A eso añadió otra coletilla nada esperanzadora “Queremos luchar por podios y victorias, pero el  Mundial todavía queda lejos. Nuestro sistema de propulsión aún no es lo suficientemente bueno”.

En otras palabras. Mclaren volverá a hacer un buen chasis y el fallo volverá a estar en la propulsión. Tercer año seguido que catean en esta asignatura pendiente y en la que debieran llevar trabajando desde 2014 o antes, cuando se confirmaba con casi una temporada de antelación la vuelta al binomio Mclaren-Honda.

En estas entra en juego Fernando Alonso, quien tras abandonar un proyecto inestable en Ferrari, que le daba victorias y podios pero le alejaba del mundial año tras año. Apostaba por un proyecto a largo plazo a pesar de que entraba en la treintena. Un proyecto que no generó confianza en ningún momento. Desde el esperpento de las primeras carreras en 2015 con dos campeones del mundo colocados en la cola de la parrilla, hasta el cese de Capito cuatro meses después de su fichaje.

El piloto asturiano acaba contrato a final de 2017, y más de una vez ha lanzado campanas de retirada si no se ve motivado “En caso de que el año que viene no me gusten los coches, cambiaré de categoría” aseveraba  el pasado mes de Abril. 
Esa  motivación tiene que venir dada por un bólido eficaz y un reglamento que satisfaga de nuevo el espíritu de la Fórmula 1. De no ser así, el bicampeón ya se ha dejado querer por los equipos del WEC y no es descartable que ahí acabe en 2018, debutando en las míticas 24 horas de Le Mans -Estuvo a punto de hacerlo con Porsche en la edición de 2015- y con la vitola de Ronnie Piterson que le otorgó Niki Lauda cuando afirmó que “era el mejor pero siempre estuvo en el sitio equivocado”. 

martes, 27 de diciembre de 2016

El efímero sueño español

Pedro Martínez de la Rosa fue escogido como el piloto líder de HRT durante su última etapa en 2012 (FOTO:www.pedrodelarosa.com). 

Campos Racing, Hispania Racing o HRT. Tres nombres para tres temporadas en la élite de la Fórmula 1. Así es la corta historia de la primera escudería española – que no primer proyecto –  en la historia de la Fórmula 1, y que escribió su última página en el Gran Premio de Brasil 2012.
En 2009, Adrián Campos, espoleado por el techo presupuestario que se quería imponer a la Fórmula 1, decidía presentar una solicitud que posteriormente fue aceptada junto con las de USF1 y Virgin Racing. El órdago de las grandes a este tope, con la amenaza de la creación de un campeonato paralelo les salió bien y el límite era eliminado. Eso forzaba la venta de Virgin Racing a Richard Branson y se cargaba de un plumazo a USF1. Una Lotus que nada tenía que ver con los tiempos gloriosos de Senna reemplazaba al sueño americano y Adrián Campos también se veía entre la espada y la pared. Entonces decidía traspasar poderes a José Ramón Carabante.

Sin pretemporada y milagrosamente llegaba Hispania Racing a Bahrein. Allí, y desempaquetando contrarreloj se subían a un monoplaza pintado de negro Bruno Senna y Karun Chandhok. Eran las primeras vueltas de un equipo íntegramente español y proeza fue aguantar toda la carrera. Lo pobre en mecánica no era explotado comercialmente, máxime cuando en sus filas, el citado Bruno Senna le unía un fuerte parentesco en forma de sobrino con el legendario Ayrton Senna. Nada que ver sin duda con la promoción que se le da a Mick Schumacher.

Carabante se desentendía de todo en 2011 y dejaba la escuadra en las manos especuladoras de Colin Kolles, conocido por primar en su criterio pilotos de pago y abandonar el barco una vez finalizada una campaña. Su espantada más reciente fue en Spyker y HRT no iba a ser la excepción. Vitantonio Liuzzi y Narain Karthikeyan eran los elegidos para llevar un bólido de nuevo sin pretemporada. La reincorporada norma del 107% les dejaba fuera de participar en el primer envite de la temporada, arreciando críticas desde muchos sectores de la afición. El equipo mejoró en la cola y al menos podía entrar en carreras.

El fin de la escuadra ya se puede calificar como íntegramente nacional. Lluis Pérez sala tomaba el mando después de la compra de Thesan Capital, Toni Cuquerella y su experiencia se apuntaban a la dirección técnica mientras que se organizaba el traslado a Madrid con sede en la Caja Mágica. Karthikeyan mantenía su preciado volante y la contratación bomba fue la de Pedro de la Rosa, que en su locura, abandonaba la comodidad de Mclaren para ayudar al producto de su país aún con emolumentos más bajos. El de Cardedeu se hacía pronto el abanderado del equipo y volvía a sentirse valorado dentro de una escudería.  Los tests drivers serían Dani Clos y Ma Quing Hua.  

La última temporada de HRT fue la más melancólica de todas. De la Rosa no defraudaba en su papel de líder y en Silverstone empezaba el fogueo de uno de los grandes hoy en día. Daniel Ricciardo, joven promesa de Red Bull, era cedido a la escudería española tras algunos libres con Toro Rosso compaginados con las Worlds Series by Renault, reemplazando a Narain Karthikeyan, que únicamente pilotaría en el Gran Premio de la India.

El resto ya es por todos conocido, el ERE de Thesan Capital fue el reflejo de un país que decidió no apoyar a un proyecto nacional que es poco probable que se repita. Como una fumata blanca papal expiraba la ambición y el amor que pusieron muchos y que la falta de apoyos de otros apuntillaron. Por lo que HRT dijo adiós sin otro proyecto español en mente a largo plazo. 

martes, 6 de diciembre de 2016

A por el volante más goloso

De izquierda y derecha y de arriba abajo. Alonso, Bottas, Ocon, Vettel, Verstappen y Wehrlein son los nombres más sonados para reemplazar a Nico Rosberg.

La sorprendente retirada de Rosberg tiene vacante una de las mejores plazas. Aunque no es menos cierto que el cambio de reglamentación de cara a 2017 puede dejar sitio a la incertidumbre y al riesgo de quién lo logre. Dado que no sabemos si estaremos hablando de otro dominio apabullante o el fin de ciclo que tarde o temprano afecta a todos los equipos.
Varios son los nombres que han salido para reemplazar al último campeón del mundo y es de justicia analizarlos:

-         - Fernando Alonso: Es el hombre que más suena en la prensa española, y en Mercedes parecen contradecirse sobre el interés o no de contar con el asturiano de cara a la próxima campaña. Pero lo cierto, es que si pormenorizamos su situación, es el que más complicado tiene recalar en Brackley. Tiene un contrato cuasi blindado con Mclaren que costaría la friolera de 30 millones de euros romperlo. A eso hay que sumarle que junto con Hamilton, es el piloto mejor pagado de la parrilla y eso se iría totalmente de presupuesto. Para finalizar, ya conocemos la historia de Hamilton-Alonso en Mclaren y parece poco probable que alguien se arriesgue a repetirla con dos gallos en el gallinero. Son de esas parejas que mejoran su relación desde la distancia y Fernando debe darle la última oportunidad a Mclaren.

-          - Max Verstappen: Prácticamente descartado por Toto Wolff y casi nulas probabilidades de que cambie de aires. Red Bull arriesgó con él fichándole en F3 con solo un año de experiencia en monoplazas, le ha mimado y como equipo se han adaptado brillantemente a los cambios. Por lo que podrían proporcionarle un monoplaza para ser campeón en corto espacio de tiempo.

-         -  Sebastian Vettel: Ferrari no cambia y sigue en los mismos derroteros que en tiempos de Fernando Alonso. Cada uno hace la guerra por su cuenta y así es complicado volver a los tiempos de Michael Schumacher. Aún así, Vettel aún confía en emular a su ídolo vestido de rojo.

-          - Valtteri Bottas: Una opción muy plausible y nada desdeñable puesto que tiene cláusula de escape. Es complicado que plante cara a Hamilton pero podría ser un gran escudero. Ha tenido buenas temporadas en Williams y lleva consigo el respaldo de Toto Wolff.  Williams además monta motor Mercedes y podría compensarles cediéndoles  a Wehrlein.

-         -  Pascal Wehrlein: A día de hoy parece situado en la pole. No tiene equipo, es una de las jóvenes promesas del programa de jóvenes pilotos de Brackley y su debut con Manor,  con varias Q2 y punto incluido le avalan. Tal vez él ha dado pistas colgando en redes sociales una foto sentado en el Cockpit del Mercedes e incluso que hiciera los tests de Pirelli en Abu Dhabi con las balas plateadas le dan muchos boletos.  Y más con Toto habiendo paralizado las negociaciones con Sauber para una nueva cesión.


-         -  Esteban Ocon: Otro diamante en bruto de la cantera de Mercedes. Sin embargo, su experiencia en la máxima categoría se limita a poco menos de media temporada, no ha conseguido batir a Wehrlein y ha firmado un contrato con Force India con el fin de seguir ese proceso de madurez. Por lo que es casi un descarte a ese asiento. 

lunes, 5 de diciembre de 2016

¿Por qué del adiós de Rosberg?

Rosberg celebra el campeonato que le ha hecho retirarse (FOTO:Getty Images/ www.thesun.co.uk)

Antesala del fin de semana y la bomba estallaba. Rosberg, poco más de una semana después de proclamarse campeón del mundo anunciaba su retirada de la Fórmula 1. Las rotativas, columnistas y aficionados miraban perplejos e incrédulos lo que al principio parecía “fake” pero que acabó siendo confirmado por el propio ya ex piloto.

Nadie entiende aún el trasfondo de tal decisión. Pero sin duda, sin razones aparentes de gravedad que justifiquen tal camino, nos vendría a la mente una frase del mítico Ayrton Senna. “Todos los años hay un campeón, pero no siempre un gran campeón”. Cuán cierta es y será con el paso de los años.
"Tenía un sueño claro desde que cumplí seis años, convertirme en campeón del mundo de Fórmula 1, y estaba muy claro en mi mente. Lo he logrado y lo recordaré para siempre". Esas son sus declaraciones más sonadas del comunicado que en redes sociales difundía. Unas declaraciones que reflejan falta de ambición y conformismos con las metas marcadas desde su juventud. Qué poco habríamos disfrutado de este deporte si en lugar de mentalidades como las del citado Senna, Prost, Lauda, Alonso, Vettel, Schumacher, Fangio… todos hubieran tirado la toalla tras su único cetro. Tendríamos entonces una Fórmula 1 de Hunts, Raikkonens, Rosbergs, etc. Es decir, una generación de buenos pilotos pero faltos de ese hambre que tanto nos encandila.


"Allí vi que el destino del campeonato estaba en mis manos y la enorme presión que empecé a sentir me hizo empezar a plantearme la opción de retirarme si era campeón del mundo". En resumidas cuentas, que no soporta realmente una gran presión ni soportaría la de defender corona en 2017, no podía aguantar el “Hammertime” de Hamilton sabedor de que apenas ha podido con él. Y muchos campeonatos del mundo se ganan así. En la última carrera, acosados y puestos contra las cuerdas por el máximo rival. Por lo que hay que reiterar lo que se ha hablado en el párrafo anterior. Rosberg es bueno pero no un gran campeón y Rosberg peca de conformismo. 

domingo, 27 de noviembre de 2016

Hamilton se deja el título

Lewis Hamilton felicita con un efusivo abrazo a Nico Rosberg tras proclamarse campeón (FOTO:www.caranddriverthef1.com)

Rosberg merece la enhorabuena y no cabe duda de ello. Después de Damon Hill, es el segundo hijo de piloto cuyo padre también ha sido campeón de Fórmula 1. Algo que logró su padre  Keke en 1982. El bueno de Nico ha sido regular, ha sabido administrar su ventaja en las últimas carreras y eso le ha valido para lograr su primer cetro.

Dicho todo, el mundial, aparte del inicio abstracto de Lewis Hamilton, el mismo tuvo otro momento clave. Ese se llama Malasia. Ahí el británico rompió cuando lideraba y decía casi adiós a un título que tenía en la mano. En otros años hubo Karma y el vudú se volvió contra el otro contrincante. Así lo vimos en 2006 cuando el Ferrari de Schumacher decía basta en Suzuka allanando el segundo mundial de Fernando Alonso. Pero esta vez no ha sido así, y a Rosberg le respetó su mecánica.
Aún con Rosberg quitándose la losa del dominio de Hamilton sobre él las dos últimas temporadas. Este último, a igual estado de forma, ha continuado por encima de su compañero de equipo y en Abu Dhabi ha hecho que el teutón sea un títere en sus manos. Si invertimos los papeles, dudemos de que Rosberg fuera capaz de ralentizar la carrera como Hamilton lo ha hecho, sabiendo mantenerle fuera de la zona de DRS, desesperarle a medida que Vettel y Verstappen se acercaban para amenazar lo que parecía seguro.


La polémica también se ha montado en las redes sociales, hablando de la ética de Lewis Hamilton aminorando el ritmo para formar el trenecito y poner a Rosberg contra las cuerdas. En la opinión de un servidor, sucio jugó Michael Schumacher en Adelaida sacando a Hill para ganar su primer mundial en 1994, o el mismo Schumacher intentó repetir en    1996 con Jaques Villeneuve saliéndole rana la treta. Hamilton sólo ha usado sus cartas, ha tirado un farol con una mano que no era la mejor y no le ha salido. En ningún momento ha intentado sacar a Rosberg de pista ni ha hecho nada que pueda ir contra los estamentos reglamentarios y la ética deportiva. El abrazo de la imagen deja claro que lejos de las rivalidades y tiranteces que han existido, el fair play ha estado por encima de todo, a pesar de que como bien señala Hamilton, el equipo  no debió interferir en la brega de ambos con los dos cetros asegurados en Brackley.

lunes, 14 de noviembre de 2016

Interlagos reabre debates

La grúa retira el coche de Kimi Raikkonen después de su accidente, llevándonos a un largo periodo de bandera roja (FOTO:www.f1fanatic.co.uk)

Dos elementos han sido claves en un Gran Premio de Brasil que ha dado para mucho. Trazado con personalidad y la lluvia que nos ha tenido pegados durante más de tres horas a la pequeña pantalla para ver lo que podía ser la resolución del mundial, o ver cómo Rosberg está a punto de poner la guinda en Abu Dhabi dentro de quince días. Sólo necesita una cosa, ser como mínimo tercero en caso de victoria. Porque a pesar de la locura, todo ha sido para que nada cambie en la clasificación general. Verstappen se lleva el enésimo galardón del orden del día en una difícil elección, dado que Esteban Ocon o Felipe Nasr también se han marcado las carreras de sus vidas, sin premio para lamento del galo.

Y es que de nuevo se abre la veda para debatir. ¿salidas detrás del Safety hasta que los pilotos estén casi para montar los intermedios o mejor enseñar bandera roja hasta que todo escampe? Los pulgares abajo de los aficionados hablaban por sí solos, dado que las carreras en lluvia y a la heroica empiezan a menguar. Y el accidente de Raikkonen vuelve a hacer retumbar las dudas en la cabeza de Charlie Whiting. Pero la afición pide heroicidades, pilotos de la antigua usanza que se están perdiendo a pesar de que Verstappen hoy nos ha hecho revivir los años dorados en los que la habilidad y la pericia estaban por encima del monoplaza y donde los pilotos se tiraban aún a riesgo de aquaplannings.  Probablemente, que el citado Raikkonen haya terminado contra el muro no debe hacer ser temerosos sobre los riesgos de una pista mojada, sino que ha de abrir una catarsis sobre la efectividad de los “full wet” de Pirelli y su capacidad para evacuar el agua, algo que en Brasil ha quedado muy en entredicho.

También Charlie Whiting ha caído presa de sus propias contradicciones. La bandera roja al quedar varado el coche de Ericsson a la entrada de boxes era comprensible pero, ¿por qué no hizo lo propio con el accidente de Massa en idénticas circunstancias? ¿Temía acusaciones de parcialidad en el momento en el que está en juego el título o se nos distrajo con el emotivo e improvisado homenaje al piloto paulista?


También estas condiciones han sacado dos lados, tanto a los que preferían arriesgar con un intermedio con la pista para pocas bromas y el interesado de los pilotos. Hamilton hubiera corrido hasta de noche y con una capa de nieve que cubriera su Mercedes por lo que está en juego. En cambio Rosberg, como conjunto que agoniza por la mínima, perdía por radio el final del partido para asegurar su botín.